sábado, 29 de noviembre de 2008

El primer baúl (parte 3)

..."yo no quiero convertirme en alguien como usted. Me da asco".

Después de esto, le clavé mi mirada creciente en rencor y odio durante unos segundos, abrí la puerta y me largué -en ese momento el manual estaba ya roto y ardiendo en una papelera.

Mientras iba por el pasillo escuché como el tío empezó a chillar mi nombre. Por fin salió, tenía que demostrar a los demás que no era un patán, y me gritó que recogiera mis cosas, que estaba despedido y que bla, bla, bla.
Ni siquiera volví la mirada, ya hacía un tiempo que no le prestaba la más mínima atención. Tampoco tenía intención de recoger nada de allí. Que se quedasen ellos con su basura de ejecutivo, yo no la quería para nada.

Llamé al ascensor. Mientras esperaba comprobé como todos los buitres, que hacía un momento habían salido de sus jaulas, volvían a ellas por miedo a que el gran jefe (que ahora se erguía desafiante en medio del pasillo) la tomara con ellos... cobardes.
Aquella escena me resultaba patética. Se me erizó el vello de la nuca al darme cuenta que yo podía haber sido uno de ellos, fantoches que sólo aparecen cuando huele a sangre y que desaparecen cuando empieza el peligro. Me asqueaba el mero hecho de pensarlo.

El ascensor llegó. Entré. Al tiempo que sus puertas se cerraban percibí el último intento de mi ex-jefe de mantener su autoridad ante el resto.
Ese cretino no se daba cuenta que había perdido. Todos lo habían hecho.

Al llegar a la planta baja lo único que me rondaba era una hamburguesa grande y apetitosa, al estilo de la "Gran Hamburguesa Kahuna" que Samuel L. Jackson se zampaba en Pulp Fiction.
Decidí pues pasarme por la hamburguesería de la calle 52, la mejor de la ciudad. Estaba realmente lejos, pero que importancia tenía. Todo el día era para mí, podía hacer lo que me viniese en gana.


INDISPENSABLE CON LA LECTURA... "Spread Your Love" de Black Rebel Motorcycle Club.

1 comentario:

Rosa dijo...

Espero no nos dejes asi todo el finde, animo y sigue que estamos enganchaosssssss

Saludos. Rosa